lunes, 21 de julio de 2014

Hormiguero


Este informe matinal va en homenaje y gratitud a mi padre:

Tras el desayuno, siendo las 9.00 am. en punto, me pasa a buscar “el guía minero” que me llevaría a conocer las minas!

Tomamos el colectivo que nos subió a los 4.200 m.s.n.m. a la boca de la mina 1° de Abril sobre la ladera del Cerro Rico, fuente de la rica plata de Potosí desde el año 1700 aprox.


Lo gracioso es que como éste es un pueblo minero, donde 14.000 personas se dedican de lunes a sábado a esta explotación (en épocas fuera de las cosechas en los montes circundantes, los agricultores suman otros 6.000), todos andan así vestidos por la ciudad, en colectivo, en los negocios, etcs.




Ya ante la entrada –boquete en la tierra con precaria puertita de madera- me explicó el ritual que haríamos antes de entrar: 1° esparcir hojas de coca al piso, como permiso a la Pachamama para entrar en su territorio.

2°: ponerse un buen puñado en los cachetes formando dos grandes bollos, para formar un jugo que nos dé fuerza para bajar a las profundidades.

3°: tomar un sorbo de alcohol de 96°C para entrar en calor, y tirar dos chorros a la Pacha de derecha a izquierda.

4°: Invocar al “Tío”. Dios del interior de la tierra (demonio) para encontrar una buena veta, que sea una jornada productiva y nos deje volver a salir a la superficie.

5° y último: Santiguarse...!



Así preparados, bajamos por una escalerilla más que precaria (atada con alambre), por un estrecho hoyo vertical que nos dejó en el inicio del laberinto de túneles absolutamente oscuros. Por eso los cascos llevan una luz de batería en la frente. Pero como uno va caminando agachado, a veces casi de cuclillas, con la cabeza gacha, el foco alumbra el siguiente paso, y no mucho más adelante.


Empecé a sentir que me faltaba el aire, y él me explicó que es común…que no me preocupara. Empecé a toser, por el polvo que levantábamos al caminar por ese piso de tierra floja. Podía ser que en cualquier momento diera un paso en falso y se desmoronara el pasadizo, ya que está todo comunicado en distintos niveles, a causa de estos mismos movimientos. A veces la tierra aparecía mojada, o incluso congelada, de acuerdo a los florecimientos de humedad de las profundidades.

Me mostró lo que son las vetas y cómo distinguirlas.
A veces son de plata, pero también se extraen otros 7 minerales: plomo, zinc, manganeso, tugsteno, niquel…y no me acuerdo más.

Me previno de no tocar donde había efloraciones celestes porque eso era arsénico, y que si luego me tocaba la cara, en 2 hs. estaría out y sin vuelta atrás.

Lo increíble es que ellos ni usan guantes ni máscaras, ni barbijos siquiera y no hay ningún elementos de seguridad, ni barreras, ni cintas protectoras, ni iluminación de emergencia, mucho menos cartelería de prevención o indicaciones, etc. Una real afrenta para la hija de un Asesor en Seguridad Industrial, creador de la carrera universitaria homónima allá por los ´60, profesor y fanático de estos temas, inventor de botines, guantes, máscaras, herramientas y cascos especializados para la industria en sus diversas facetas (yacimientos, frigoríficos, textiles, mecánicas, etcs. etcs.). 

Toda mi infancia y adolescencia me la pasé escuchando sobre los Riesgos y Prevención en Seguridad del Trabajo….  Y llegar acá y ver que están igual que en la época de la colonia, es muy triste…

Quizá el gran avance es que actualmente los mineros están muy bien pagos, porque trabajan en cooperativas. Ya no para uno o tres “señores dueños”, ni para el estado. Sino que la mina es como un gran campo con parcelas (metros del laberinto).  Quien quiera pertenecer a una de las 40 cooperativas, se inscribe y se le otorga un sector para que haga sus propias exploraciones. Si descubre una veta que es significativa, se le concede su explotación, quedándose con el 7% de la ganancia, el 2% va para la cooperativa y el 1 al Gobierno. 

Ese sector pasa a ser como de su propiedad, incluso es heredado por sus hijos, familiares o amigos que él designe.

Por ley, pueden trabajar desde los 14 años! Y lo hacen en jornadas de 8 horas, saliendo sólo para almorzar o para hacer sus necesidades. (No había ningún olor a pipí ni nada, cuidan su territorio!) Aunque sí había bastantes botellas de plástico tiradas, latitas de cerveza y bolsitas de coca vacía.

Caminamos unos 400 metros en diversas direcciones y alturas, a veces hasta con cuerpo a tierra, arrastrándome como serpiente, y otras trepando de rodillas con las manos afirmadas a ambos lados del conducto y dejando rodar tierra floja al intentar pisar en inciertos escalones de roca. 



Comprobé que estoy en un estado físico excelente! Aunque la arritmia que te producía cada esfuerzo, no era nada reconfortante.

Descendimos hasta unos 80 metros, y no más por los gases metano (letal instantáneo) que más abajo había, ya que el día anterior habían detonado más abajo, y hay que dejar pasar 1 semana para circular por allí. Antes comprobaban si ya se podía llevando jaulitas con pajaritos. La llevaban adelante con un palo y si el gorrión se moría de golpe, era tiempo de retroceder. Ahora lo hacen con un cricket y según si se parte o no la llama, es posible avanzar o no.  Por las dudas, ni nos acercamos.

Seguimos desviándonos por el hormiguero sin fin, por donde a veces había vías de tren para los carretones

donde van juntando el mineral y luego lo suben en una especie de montacarga con un torno más que precario.

Otros tramos tienen mangueras de alimentación de aire y cables de electricidad para algunas herramientas como taladros o para poner las mechas.

Me mostró las cápsulas con la dinamita y los distintos tipos de mechas. Son de detonación lenta (¡?) . Tienen 5´para correr a escaparse del sector donde se producirá la explosión.

En eso estábamos cuando por sobre mi cabeza escuché un estruendo y acto seguido cayó un montón de piedritas sueltas sobre mi casco.

-“No se preocupen.. Es común… No pasa nada…”- trató de calmarme el guía Marcos.
Yo mientras tof, tof, carraspeaba el polvo que se metía por la nariz, boca, orejas, pelo, y hasta en las botas de goma.

Mi casco ya había sufrido incontables golpes y raspones, porque uno tiende a levantar el cuerpo, ya que la cintura pide “pido!”.

Al final de un pasadizo se detuvo a mostrarnos, el altar del “Tío”:


una esfingie hecha de la misma tierra cerámica, sentada en una roca de plata, con aspecto demoníaco, con cuernos (porque son la conección con las fuerzas del más allá), un “miembro”  erecto más que exagerado!, símbolo de la fuerza y la ferilidad de la mina.


Apenas nos acercamos le hizo la ofrenda pertinente que consiste en tirarle hojas de coca alrededor de los pies, pidiendo para no tropezarse y caer. Más hojas en las manos, pidiendo la fuerza para el trabajo. Se le pone alcohol en una botellita que el Tio tiene en su mano. Se le prende un cigarro que se le coloca en la boca, y se le conversa mientras éste se consume, pidiéndole se le otorgue la gracia de una buena extracción.


Dicen que la montaña es Mujer (la Pacha), y por eso no deja entrar a trabajar a mujeres a la mina porque es muy celosa… Que ella es la dueña del mundo visible, pero que en el intraterreno, el dueño es el Tío! El Diablo, dos fuerzas complementarias.

Pero no es un Diablo malo, ya que es Protector y Otorgador, aunque casi siempre “se cobra” los favores con víctimas mortales..   Por eso le tienen tanto respeto, y no entran ni salen del laberinto sin pasar por el altar del Tío, ni dejar de llevarle las ofrendas.
Cuentan que a veces el Tío se te aparece mientras estás trabajando y te llama con una dulce voz, pero entonces es que te ha elegido para llevarte a su reino. Por eso a veces, algunos trabajadores desaparecen, y nunca más se los encuentra, como si se “los hubiese tragado la tierra”…

También en su reverencia, los viernes al final de la jornada, convierten el sector del altar en una taberna, se quedan bebiendo con él, pero está prohibido pasarse de la raya y quedarse dormido, porque dicen…que al Tío le gusta jugar y entonces te viola!

Y así un montón de anécdotas, mientras seguíamos mascando coca, y charlando con algunos obreros. La mayoría hablan aún en quechua o aimarán, pero el idioma universal de las sonrisas, funciona a la perfección!

Esta era la montaña sagrada de los Incas, quienes sabían de su riqueza, pero justamente por su Amor reverencial a los espíritus que la habitaban, no la tocaban. Hasta que con la llegada de los españoles….el resto es historia!

Para entonces, entre 1500 y 1700 murieron 2.000.000 de esclavos, que Galeano se encarga duramente de describir en su libro “Las venas abiertas…”

Traían negros del África (vía Brasil) a falta de suficientes aborígenes locales, y los ponían a trabajar por 6 meses en turnos de 12 horas, sin domingos ni feriados! Si al cabo de los 6 meses, aún vivían, les daban 3 años de asueto, pero sin el permiso de salir de Potosí. Por supuesto que no hay registro de que ninguno logró salir ni de las profundidades. Además vivían amenazados que si pretendían escapar, el Tío los perseguiría y les alcanzaría la muerte, por lo que preferían quedarse abajo.

Ya exhausta, emprendimos el retorno desandando los pasadizos entreverados de arriba abajo, de aquí para allá y vuelta atrás. Yo hubiera preferido ir tirando las hojitas de coca (verde brillantes) a modo de miguitas de Hansel y Gretel, para evitar perder el sentido de la salida, pero tuve que confiar en el guía, que resultó un experto!
Los últimos peldaños de la escalerilla de madera emparchada, y……LA LUZ DEL SOL!!!!!!   …..   AIIIIRRRREEEEEE!!!!!!!!.......

Feliz de haberme animado a esta experiencia, aunque en algunos aspectos dolorosa, ya que en síntesis, toda esta explotación y la del hombre x el hombre, no es más que por exceso de ambición! No hay tu tía!...

Volvimos a la oficina de la Cooperativa a devolver el traje prestado y….
Oh! Coincidencia! Estaba lleno de afiches de “minas” en bolas! Ja!  Otra que gomería!....

Bajé pasado el mediodía al centro, a la plaza del mercado, a comprarme unas “salteñas”!  Aquí en Bolivia, nos aprecian las empanadas y se venden en carritos ambulantes!  Pero AiJJ!  Qué picantes!!!... pero con jugo de naranja recién exprimido! se acuerdan?


P.D. de ayer:  En la descripción del atuendo de las cholas, me olvidé algo fundamental, que nunca falta: el manto o chal tejido, enroscado desde la espalda por sobre los hombros y casi siempre atado a la cintura o con un gancho sobre el pecho, sobre los brazos siempre tomados cruzados de los codos, en actitud de pasiva espera...


El mismo que las madres usan para portar sus guaguitas o la mercadería que llevan para vender....

A las 15, tenía apuntada otra visita guiada. Esta vez a la Catedral de Potosí. Obra cumbre del Barroco colonial en América, atención arquitectos! Remember?...

-“ Y además es la más alta del Planeta!”- anunció el guía Dulfredo.

Yo me quedé dudando, porque enseguida saqué cuentas con el gótico de Chartes…  y entonces aclaró: “Porque le lleva ventaja al estar 4000 m.s.n.m.! Ja!”

Con lo cual estuve más cerca de Dios por un rato…

Está recién reciclada y puesta a punto, después de 8 años de restauración, así que los colores originales fueron recuperados en su intensidad, y vueltos a revivir todos los revestimientos del dorado a la hoja, exuberante hasta el exceso! Propio de lo ecléctico de sus estilos intervenidos.

El piso en su gigante totalidad era de madera de pinotea de no me acuerdo dónde, pero bellísimo!

El órgano alemán, donado a la Iglesia por uno de los ex dueños de las minas en 1950, para sentirse un poquito más purificado …


Los vitrales hechos con cristal de Murano, directamente traído de Venecia…

Las 5 campanas en lo alto del campanario, desde dónde se aprecia toda la ciudad!




Están hechas de una fundición de plata, oro y niquel.
La mayor, llamada Clara (saluditos amiga!) pesa 400 tn.! Y su toque se escucha hasta 15 km. a la redonda!




En los capiteles de los altares laterales, aún en restauración, se apreciaban algunos símbolos ocultos de logias y de los ………. Ay! Me sale mormones, pero no! Los otros, los….masones!!!!!!   Qué coincidencia extraña para un templo, verdad? Ja!

Lo que más llamó mi atención es que ningún Cristo Crucificado, ni estatua del santo patrón Santiago Apóstol presidían el altar mayor. 

Sino una figura de Cristo Resucitado hecha en cartón terciado coloreado, colgado por unos hilos, sobre un manojo de tul blanco a modo de nube, muy modernoso!  Pero….evidentemente algún curita se quedó con el madero original… o no?...
Cosas que pasan….

Y así pasó Potosí, porque pasé por el hostel a buscar mi mochila, y rumbear a Sucre, en un micrito lleno de cholitas, como yo!


Es tardísimo, mañana les cuento más!

Los quiero, chau!!!



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