En la escuela me hablaban de los orientales y/o de los asiáticos, incluyéndolos en una supuesta raza “amarilla”. Obviamente tal definición viene de los blancos que nos creemos el centro del universo, y por antagónico, definimos a los “negros” como los más despreciables.
Eso ya pasó! -por suerte!
Ni los negros son tan negros ni malos ni la piel tiene colores tan exactos.