El bus, o lo que quedaba de lo que alguna vez fuera, le puso dos horas en atravesar colinas labradas de arroz, bosques de bananeros y bambués, pueblos desprolijos a la vera de una ruta más rota que sana, aunque bella de sonrisas locales y vistas calmas a la hora del más terrible calor.
jueves, 17 de abril de 2025
Maravillosos White and Blue Temples
Con la van de las 7 am. -única del día, sino hubiera elegido otra- partí dispuesta a recorrer las 487 curvas que separan Pai de Chiang Mai, y allí, con un transbordo a un bus más consistente, emplear otras cuatro horas en llegar a Chiang Rai.
Tardé varios días en lograr diferenciar ambos nombres y reconocer cada ciudad con sus singularidades.
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