Hoy tempranito, moto taxi mediante, me despedi de Katmandú.
El aeropuerto es tan pequeño que está en medio de la ciudad, como si fuera una playa larga, no más que eso.
Hoy tempranito, moto taxi mediante, me despedi de Katmandú.
El aeropuerto es tan pequeño que está en medio de la ciudad, como si fuera una playa larga, no más que eso.
¡Qué falta me hacía quedarme 2 o 3 días quieta en una misma ciudad!
Ésta es otra de esas ciudades donde las motos son más numerosas que las personas, donde los semáforos hace años dejaron de funcionar, y donde las reglas de tránsito aún no fueron escritas. Ergo, CAOS total!
Esto de alojarse en 4 estrellas comienza a ser un vicio! No sè còmo será volver a mis humildes hostels, ja!