Esta es la isla paradisíaca que aparece en todas las recomendaciones turísticas de Vietnam, la presente en todos los afiches! La emblemática Halong Bay!!!
Esta es la isla paradisíaca que aparece en todas las recomendaciones turísticas de Vietnam, la presente en todos los afiches! La emblemática Halong Bay!!!
Como toda capital del sudeste asiático, Hanoi es apabullante! No solo por lo extensa, sino por la cantidad de habitantes que conviven con millones de turistas, unos y otros con sus motitos, sus ruidos y sus gases. Too much for me! Realmente es un esfuerzo intentar conocerlas “un poquito”…
Como verán, los nombres por aquí son un tanto complicados. Parecen fáciles de memorizar, cortitos, pero como se pronuncian distinto a como se escriben, resulta que te los confundís constantemente y nadie entiende para donde querés ir.
En la escuela me hablaban de los orientales y/o de los asiáticos, incluyéndolos en una supuesta raza “amarilla”. Obviamente tal definición viene de los blancos que nos creemos el centro del universo, y por antagónico, definimos a los “negros” como los más despreciables.
Eso ya pasó! -por suerte!
Ni los negros son tan negros ni malos ni la piel tiene colores tan exactos.
Me hablaron entonces de Hoi An, como la ciudad más bonita de Vietnam. Por supuesto opinión de los turistas en Trip Advisor y otras malas yerbas, así que la población de extranjeros estaba garantizada. Ergo, no frustrarse!
Su nombre pequeñito y las letras chiquitas con las que aparecía en el mapa, me jugaron una falsa pasada. Resultó otra super mega ciudad!
La ruta de salida de Da Lat resultó maravillosa, a pesar de su millar de curvas a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, las nauseas, por suerte! se abstuvieron.
Con un tormentón amenazando mis narices, avance por la cuesta que me marcaba el Google map en búsqueda de mi hostel en esta nueva ciudad en las entrañas de las montañas vietnamitas
Tres días de playa no vienen nada mal! Especialmente si el hostel da directamente a la arena, con poltronas, reposeras, hamacas, y silloncitos de diferentes modelos.
Dejaba Camboya con un sinsabor a nada, aunque sería más que injusto de mi parte, no destacar la visita a Angkor Wat y sus árboles milenarios trepando a los templos abandonados.
Tras 24 hs. de recomponer el cuerpo gozando de la pile del hostel y aprovechando para editar y seleccionar fotos, más ponerme al día con los relatos del blog, pasé, en micro nocturno de lujo -con camas de verdad incorporadas! (cosa de chinos!)- a Sihanouville, ciudad costera al sur de Camboya, enfrentada al mar de Thailandia.